Saltar al contenido
ESPAÑA · EDICIÓN DIGITALYouTubeCuéntanos una noticia Un diario con criterio propio
Internacional

Camila Acosta denuncia su detención y amenazas de prisión en Cuba por grabar a un agente

La periodista relata que fue esposada y trasladada por la fuerza a una comisaría de La Habana. Quedó en libertad sin cargos alrededor de las ocho de la noche, después de que su familia pasara más de siete horas sin conocer su paradero.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

Fecha original:

Una periodista anónima vista de espaldas graba con un teléfono móvil desde la entrada de una vivienda en una calle de La Habana, mientras un hombre vestido de civil permanece a varios metros, con peatones desenfocados al fondo y sin rostros reconocibles.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

La periodista independiente Camila Acosta denuncia que la Seguridad del Estado cubana la detuvo este martes en La Habana y la amenazó con enviarla a prisión por haber grabado a un agente que le impedía salir de casa. Según su relato, varios oficiales vestidos de civil la interceptaron cerca de su vivienda, sin mostrar una orden judicial ni ofrecer explicaciones, y la introdujeron por la fuerza en una patrulla.

Acosta fue trasladada a la estación policial del municipio Playa con las manos esposadas a la espalda. Afirma que permaneció así más de una hora, buena parte de ese tiempo bajo el sol en el estacionamiento de la comisaría, y que todavía le duelen las muñecas. Después fue conducida a un calabozo.

Durante la detención, un oficial que se identificó como Mario la acusó inicialmente de ser responsable de una agresión contra la madre de un agente. Según la periodista, el mismo oficial reconoció después que no había ocurrido esa agresión y pasó a alegar supuestas amenazas de muerte, sin presentar pruebas.

Tras dos horas en el calabozo, un teniente coronel que se identificó como Luis Miguel le comunicó que recibiría un acta de advertencia por el vídeo. El mando sostuvo que la grabación había provocado amenazas contra un oficial y su familia, y advirtió a Acosta de que podía ser llevada a prisión.

El precepto invocado fue el artículo 393.1 del Código Penal cubano, relativo a actos contra la intimidad personal y familiar, la imagen, la voz, la identidad y los datos de otra persona. Ese apartado establece penas de seis meses a dos años de privación de libertad, multas o ambas sanciones para quien obtenga, reproduzca o divulgue información personal sin consentimiento y con el propósito de afectar esos derechos. También contempla agravantes que pueden elevar la condena.

La grabación se realizó el 28 de octubre. Acosta relata que un hombre vestido de civil, que no se identificó, le cortó el paso cuando salía de su casa y le ordenó que no saliera a la calle ni lo grabara. CubaNet publicó el vídeo, que se difundió ampliamente en redes sociales. Posteriormente se divulgaron el nombre y la dirección del agente.

Durante el interrogatorio, Acosta reconoció haber grabado el incidente, pero negó haber publicado el vídeo o difundido la identidad del hombre. Defendió que la grabación era su forma de protegerse ante alguien que le impedía salir sin identificarse. Según su testimonio, el teniente coronel insistió en que no podía grabar a un oficial y volvió a advertirle de un posible procesamiento penal.

Acosta asegura que su familia estuvo más de siete horas sin saber dónde se encontraba y sin recibir confirmación oficial de su custodia policial. Fue liberada alrededor de las ocho de la noche con la indicación de que quedaba sin cargos. Las actas de advertencia no equivalen a una condena penal, aunque quedan registradas como antecedentes policiales.

Fuente: abc.es · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

Nuestro método
¿Has visto un error? Comunícanoslo

Comentarios (0)

Los comentarios están cerrados en esta pieza por su carácter delicado.