Saltar al contenido
ESPAÑA · EDICIÓN DIGITALYouTubeCuéntanos una noticia Un diario con criterio propio
Deportes

Iker Luque reconoce a su abuelo Miguel como el apoyo decisivo para llegar al fútbol profesional

El extremo del Racing recuerda los desplazamientos desde Vallecas a la cantera del Atlético y el respaldo familiar que le permitió compaginar los entrenamientos con los estudios.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

Fecha original:

Botas de fútbol usadas y una mochila escolar sobre el asiento trasero de un coche aparcado junto a un campo de entrenamiento al atardecer, sin personas visibles.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

Iker Luque, futbolista del Racing de 21 años, atribuye a su abuelo paterno, Miguel, un papel determinante en su carrera. Era quien le llevaba a entrenar desde Vallecas hasta Alcalá de Henares durante su etapa en la cantera del Atlético. El jugador sostiene que, sin esa ayuda y la motivación que recibía de él, no habría podido continuar en el fútbol.

La dificultad empezaba al salir del colegio. Entre las clases, los deberes y la distancia hasta las instalaciones de entrenamiento, Luque explica que el transporte público no le permitía organizar el día: apenas habría tenido tiempo para comer. Su abuelo asumió los trayectos diarios en coche para que pudiera mantener ambas actividades.

Aquellos viajes también fueron un espacio de conversación. Hablaban de la familia, de la vida y, especialmente, de fútbol. Miguel presenciaba los entrenamientos y animaba a su nieto cuando tenía menos minutos. Aunque consideraba injusta alguna de esas situaciones, le insistía en que siguiera esforzándose hasta que llegara su oportunidad.

El intercambio no giraba únicamente alrededor del jugador. Luque preguntaba a su abuelo por sus años de trabajo como conductor de autobús y escuchaba las historias de su oficio. Recuerda esas conversaciones como una parte importante de su aprendizaje personal.

Miguel falleció hace dos años, según relata su nieto, y no pudo presenciar su debut en Primera con el Atlético. Luque se estrenó la pasada temporada en Mestalla, marcó y le dedicó el gol. Para el extremo, aquel momento representaba un sueño del que ambos habían hablado muchas veces.

El recuerdo de su abuelo también está presente en sus tatuajes. En el brazo derecho lleva un ángel de la guarda en su memoria, junto a otras referencias familiares y al número 37, el dorsal con el que debutó y anotó aquel tanto. Además, tiene tatuada en el gemelo una imagen de sus abuelos en el estadio.

Fuente: abc.es · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

Nuestro método
¿Has visto un error? Comunícanoslo

Comentarios (0)

Cargando comentarios…