El CEO de Iryo advirtió en el Senado 23 días antes del accidente de Urda de que los fallos del LZB inmovilizaban sus trenes
Fabrizio Favara señaló las desconexiones de la señalización como la incidencia más frecuente del corredor Madrid-Andalucía. El directivo consideró seguro el sistema, aunque antiguo, y explicó las dificultades para recuperar la conexión y reanudar la marcha.
El consejero delegado de Iryo, Fabrizio Favara, alertó el 5 de octubre en el Senado de que las desconexiones del sistema de señalización LZB dejaban sus trenes detenidos y dificultaban la recuperación del servicio. Su comparecencia se produjo 23 días antes del choque mortal entre un AVE y un Iryo en Urda (Toledo), ocurrido este miércoles tras una caída de ese sistema de protección.
Favara explicó que, cuando se perdía la conexión entre la señal del tren y la de tierra, el convoy se paraba y no podía moverse. Recuperar el enlace llevaba bastante tiempo. Identificó estas incidencias como las más frecuentes de la línea Madrid-Andalucía, al margen de episodios extraordinarios como los incendios, pero no calificó el LZB de inseguro.
Para los viajeros, el efecto de esas desconexiones era la interrupción del trayecto mientras se restablecía el sistema, según la explicación del directivo. La dificultad no se limitaba a la parada automática: también afectaba a la posibilidad de volver a poner el tren en circulación.
El aviso llegó durante las preguntas del senador Javier Alonso Coronel sobre las anomalías detectadas por los maquinistas de Iryo y comunicadas a Adif. Favara señaló que los conductores deben trasladar al centro de regulación del tráfico cualquier circunstancia que afecte a la circulación. Añadió que las reglas no obligan a Adif a informar después a la operadora de las medidas adoptadas para corregirlas.
El miércoles, alrededor de las 8.30 horas, una caída del LZB dejó un tramo de la línea sin esa protección y obligó a detener varios trenes. El centro de control de Adif en Atocha asumió la gestión de la circulación. A las 8.36, uno de sus trabajadores autorizó al maquinista del AVE a desconectar y reconectar el equipo y continuar con el sistema alternativo de señalización a marcha normal.
El AVE volvió a avanzar mientras el Iryo permanecía detenido más adelante en la misma vía. En los audios difundidos tras el accidente, la persona que conducía el Iryo comunicó al centro de control que el tren no permitía reiniciar el LZB y seguía parado ante la señal de entrada de Urda. El alcance se produjo minutos después.
La semejanza con las dificultades descritas por Favara no acredita que se tratara de la misma avería ni establece la causa última del choque. La investigación deberá esclarecer el origen de la caída, la inmovilización del Iryo y la autorización para que el AVE avanzara con otro convoy detenido en la vía.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, apuntó a la actuación del trabajador del centro de control y sostuvo que las caídas informáticas son frecuentes, pero que los sistemas no emiten las órdenes erróneas. También reconoció que el LZB, instalado en la línea desde 1992, es una tecnología antigua en proceso de sustitución.
Fuente: elmundo.es · leer el original
Cómo se elaboró esta pieza
Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.
Nuestro métodoComentarios (0)
Cargando comentarios…
