Saltar al contenido
ESPAÑA · EDICIÓN DIGITALYouTubeCuéntanos una noticia Un diario con criterio propio
Sociedad

La psiquiatra Elena Sanz vincula el humor sobre los propios errores con la madurez emocional

La jefa de Psiquiatría del Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo considera que saber reírse de uno mismo exige autoconocimiento y capacidad para perdonarse. También distingue ese recurso de la burla hacia los demás y de la risa que aparece en situaciones inapropiadas.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

Fecha original:

Escena ilustrativa realista de una consulta de salud mental, con dos sillones, una mesa auxiliar y luz natural, sin personas reconocibles ni reconstrucción documental.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

Elena Sanz Rivas sitúa la capacidad de reírse de los propios defectos entre los mecanismos de defensa más saludables. Según explicó en una entrevista, ese modo de afrontar los errores refleja un grado de maduración y de salud mental, porque requiere reconocer las propias limitaciones y aceptarlas.

La especialista relacionó el humor con aprender a relativizar: dar a los problemas el peso que tienen, descargar tensiones y evitar que las dificultades resulten abrumadoras. En ese sentido, defendió que el humor y la ironía pueden tener cabida como recursos dentro de una terapia.

En la vida cotidiana, su planteamiento pasa por poder reconocer un fallo propio sin quedar vencido por él. Sanz subrayó que ese ejercicio necesita conocimiento de uno mismo y capacidad para perdonarse los errores, no señalar constantemente los que cometen otras personas.

Reírse con los demás

La psiquiatra marcó una diferencia entre compartir la risa y convertir a alguien en objeto de burla. Advirtió de que tolerar el humor sobre los propios fallos no implica recibir con el mismo agrado que otra persona los señale. Por ello, defendió reírse con los demás, no de ellos.

Sanz también atribuyó a la risa efectos fisiológicos relacionados con el placer, el alivio del dolor y la reducción del estrés. Mencionó la liberación de dopamina y endorfinas, así como el descenso del cortisol, entre los procesos que explican esos beneficios.

Cuando la risa no expresa bienestar

No obstante, aclaró que la risa no siempre expresa bienestar. Como ejemplo, planteó que reírse inmediatamente después de un accidente de tráfico grave puede reflejar una desconexión ante una experiencia que resulta desbordante.

También explicó que algunas demencias y enfermedades neurológicas pueden presentar afectividad inapropiada. En determinadas enfermedades mentales, añadió, una persona puede reírse en respuesta a sus propios pensamientos sin atender a lo que sucede a su alrededor. Diferenció esas situaciones del uso consciente del humor para afrontar las dificultades.

Fuente: Libertad Digital · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

Nuestro método
¿Has visto un error? Comunícanoslo

Comentarios (0)

Cargando comentarios…