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Sociedad

El Mar Menor suma 450 nuevas nacras, pero los investigadores piden prudencia sobre su recuperación

Los programas de seguimiento sitúan la población por encima de los 600 ejemplares, con cerca de un 66% de juveniles. La salinidad y los daños que pueden causar los fondeos de barcos siguen condicionando la supervivencia de este molusco en peligro de extinción.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

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Vista submarina realista de una nacra erguida y parcialmente enterrada en el fondo arenoso del Mar Menor, entre vegetación marina dispersa, con luz natural filtrada por el agua y sin personas.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

Los programas de seguimiento de la Universidad de Murcia, la Dirección General de Patrimonio Natural, la Dirección del Mar Menor y Tragsa han detectado 450 nuevos ejemplares de nacra común en la laguna. El hallazgo confirma que la especie sigue reproduciéndose una década después de la mortalidad masiva asociada a la sopa verde, las lluvias torrenciales y los episodios de anoxia.

La población detectada supera ya las 600 nacras. Aproximadamente el 66% son ejemplares juveniles, de entre dos y cuatro años, un dato que permite seguir la incorporación de nuevas generaciones de este bivalvo endémico del Mediterráneo.

Emilio Cortés, investigador de la Universidad de Murcia y responsable del Banco de Especies del Mar Menor, explica que los elevados niveles de bacterioplancton posteriores al episodio de 2016 impidieron durante varios años el desarrollo de la nacra. En 2024, su descenso permitió identificar los primeros reclutas y constatar la reanudación del ciclo reproductivo.

El seguimiento se realiza mediante muestreos de buceo y fondeos, principalmente en verano. Los equipos geolocalizan y etiquetan los ejemplares para comprobar cómo evoluciona la población y localizar las áreas más favorables o críticas para su desarrollo.

Esas condiciones pueden cambiar de una temporada a otra. Cortés advierte de que algunas zonas permiten el asentamiento de juveniles tras la época de reclutamiento, pero los fondeos de barcos del verano siguiente pueden acabar con esas poblaciones.

La salinidad constituye otro factor decisivo. Según el investigador, el riesgo asociado al parásito Haplosporidium pinnae exige mantener los niveles de sal por encima de 39,5 gramos por litro o por debajo de 36,5. El Mar Menor se encuentra actualmente en torno a los 40 gramos por litro.

Ese equilibrio podría alterarse con una entrada masiva de agua del Mediterráneo o con episodios meteorológicos como las danas. Por ello, Cortés mantiene la prudencia sobre la evolución de la especie, pese al aumento observado.

La nacra puede alcanzar los 120 centímetros de altura y sirve de soporte y refugio para otros animales. Su concha alberga organismos como esponjas y poliquetos, mientras que en su interior pueden vivir camarones de la especie Pontonia pinnophylax.

Respecto a la mancha blanca que ocupa el 10% de la superficie del Mar Menor, Cortés señala que no tienen indicios de una relación con el desarrollo de la nacra. Los equipos han localizado ejemplares en algunas de las zonas afectadas.

Fuente: elmundo.es · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

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