Un tren a 300 km/h puede necesitar tres kilómetros para detenerse incluso con el freno de emergencia
La alta velocidad dispone de sistemas que supervisan la circulación y pueden activar el frenado automático. Esa protección no elimina la distancia que necesita un convoy para detenerse, una de las claves de su seguridad.
Un tren de alta velocidad que circula a 300 kilómetros por hora puede necesitar entre dos y tres kilómetros para detenerse por completo, incluso aplicando la máxima capacidad de frenado. Estos convoyes pueden pesar entre 400 y 500 toneladas. A 200 kilómetros por hora, la distancia de detención puede superar un kilómetro.
El alcance entre un AVE y un Iryo en Los Yébenes (Toledo), cuya investigación está pendiente, ha vuelto a situar bajo atención los mecanismos de protección de la red. Las causas del accidente siguen por esclarecer y el funcionamiento previsto de esos dispositivos no permite establecer qué ocurrió en ese caso.
España cuenta con 4.000 kilómetros de vías de alta velocidad, la segunda red más extensa del mundo, por detrás de China. Su circulación dispone de tres grandes sistemas de supervisión y vigilancia: ERTMS, el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario; LZB; y ASFA, el sistema de anuncio de señales y frenado automático.
Estas tecnologías reciben información mediante balizas, sensores y circuitos de vía. Los datos se transmiten a los trenes y a los centros de control de Adif, donde los operadores atienden las emergencias comunicadas por el sistema. La supervisión comprende la velocidad, la posición del convoy y las condiciones de la vía.
Para los viajeros, esta protección implica que la respuesta ante un riesgo no depende exclusivamente de una decisión del maquinista. Los dispositivos están diseñados para reducir el riesgo de error humano: si no se respeta una limitación de velocidad o el tren se aproxima a una zona peligrosa, emiten alertas y pueden intervenir automáticamente.
ERTMS, ASFA y LZB están conectados al sistema de frenado. Ante un exceso de velocidad o una señal de parada ignorada, deben ordenar la detención. El freno de emergencia aplica la máxima capacidad disponible, pero la distancia necesaria para parar depende del peso del tren y de la velocidad a la que circulaba.
La respuesta también incluye protocolos de comunicación entre el personal del tren y los centros de gestión. Estos permiten coordinar el contacto con los servicios de emergencia y la protección y evacuación de los pasajeros cuando resulte necesario.
Fuente: abc.es · leer el original
Cómo se elaboró esta pieza
Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.
Nuestro métodoComentarios (0)
Cargando comentarios…