Ogórkova y Yermólenko llevan a un ensayo la vida cotidiana bajo la invasión rusa
Los filósofos ucranianos reúnen en ‘La vida en el límite’ las reflexiones surgidas de sus viajes de ayuda al frente y de cientos de testimonios sobre cómo la guerra transforma el tiempo, el hogar y la memoria.
Tetyana Ogórkova y Volodímir Yermólenko convierten sus recorridos por Ucrania en el ensayo La vida en el límite: ser ucraniano hoy, publicado por Libros del Asteroide. El libro combina experiencias sobre el terreno con preguntas filosóficas sobre la existencia bajo la invasión rusa: cómo vivir sin un horizonte estable, qué significa pertenecer a un lugar o cómo recordar a quienes han muerto.
Desde el comienzo de la invasión a gran escala, ambos han recorrido el país en su furgoneta familiar para llevar ayuda al frente. También han comprado con donaciones casi 70 vehículos para el ejército y han grabado cientos de testimonios en localidades como Jersón y Sloviansk. Esas conversaciones y viajes constituyen la base de la obra.
Los dos se doctoraron en Francia y enseñan en la misma universidad. Ogórkova es profesora titular en la Academia Moguila–Universidad Nacional de Kyiv y dirige el departamento internacional de la ONG Ukraine Crisis Media Center. Yermólenko preside PEN Ucrania. Escribieron el ensayo por las noches, en ocasiones desde el móvil, entre estaciones de tren y habitaciones de hotel, y revisaron mutuamente sus textos.
Uno de los ejes del libro es la pérdida de control sobre el tiempo. Ogórkova explica que la posibilidad cotidiana de morir reduce drásticamente el horizonte de planificación y cuestiona la idea de aplazar la vida hasta después de la guerra. Yermólenko describe una experiencia en la que los acontecimientos se adelantan constantemente a las personas, frente a la sensación de disponer del propio tiempo que asocia con la paz.
La reflexión sobre el hogar parte de las conversaciones con quienes permanecen cerca del frente pese a los bombardeos. Ogórkova vincula esa resistencia a abandonar la casa con las raíces y la pertenencia. La pareja vive en Brovary, a las afueras de Kiev, en un edificio sin refugio; durante algunos ataques se resguarda en el pasillo, siguiendo la regla de las dos paredes.
El ensayo también aborda la dimensión cultural de la invasión. Ogórkova sostiene que los ataques rusos contra museos, bibliotecas y universidades responden a una negación de la identidad ucraniana. Desde esa interpretación, defiende que comprender la guerra exige examinar las ideas del agresor, además de narrar las historias de quienes la sufren.
Yermólenko sitúa la memoria individual en el centro del duelo: reivindica conservar los nombres, los rostros y los detalles singulares de los muertos, frente a su reducción a figuras anónimas. La edición de Libros del Asteroide tiene 296 páginas.
Fuente: elmundo.es · leer el original
Cómo se elaboró esta pieza
Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.
Nuestro métodoComentarios (0)
Cargando comentarios…
