Nueve ocupantes abandonan un piso de Getafe tras varios episodios de violencia
La propietaria había alquilado la vivienda a una mujer que dejó de residir en ella. Según su relato, dos reyertas recientes dejaron cinco apuñalados y dieron paso a una vigilancia policial permanente frente al edificio.
Los nueve ocupantes de un bajo de la calle Águila de Getafe abandonaron voluntariamente la vivienda a última hora de la tarde del lunes 2 de noviembre. Rogelio Gómez, presidente de OP2S Servicios, la empresa de mediación contratada por la propietaria, estuvo presente durante la salida y aseguró que el inmueble presentaba desperfectos que obligarán a realizar nuevas reparaciones.
La salida se produjo después de varios episodios de violencia en el edificio y sus inmediaciones. Según Claudia, la dueña del piso, dos peleas recientes se saldaron con cinco apuñalados en menos de 72 horas, además de daños en verjas, ventanas y persianas. La propietaria sostiene que, desde entonces, un coche policial permanecía frente al inmueble las 24 horas.
Gómez había ofrecido 2.000 euros a los ocupantes para que se marcharan, pero estos rechazaron la propuesta. El mediador atribuye las disputas a asuntos relacionados con drogas y afirma que la mayoría de quienes pernoctaban en la vivienda tenían antecedentes.
Claudia compró el bajo en mayo de 2023, cuando tenía 24 años, con la intención de independizarse. Tras afrontar una reforma integral, decidió permanecer en casa de sus padres y alquilarlo durante un año para recuperar margen económico. La renta pactada fue de 800 euros mensuales, con los que esperaba hacer frente a la hipoteca y otros gastos.
La inquilina comenzó a pagar a plazos o fuera de fecha, aunque continuó abonando la cantidad acordada. En enero de este año, un vecino avisó a Claudia de que el piso parecía haberse vaciado. La propietaria descartó entonces que hubiera un problema porque seguía hablando con la arrendataria y recibiendo los pagos.
En junio recibió otra llamada vecinal, esta vez con quejas por peleas y una supuesta venta de drogas en la vivienda. Al contactar con la inquilina, esta le reconoció que llevaba meses sin vivir en Getafe y le comunicó que quienes residían allí no estaban dispuestos a marcharse, según relata Claudia.
La propietaria siguió recibiendo avisos de los vecinos y terminó contratando a la empresa de mediación. Tras la salida de los ocupantes, Gómez inspeccionó el bajo y comunicó que parte de las instalaciones reformadas por Claudia necesitaban reparaciones.
Fuente: elmundo.es · leer el original
Cómo se elaboró esta pieza
Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.
Nuestro métodoComentarios (0)
Cargando comentarios…
