La juez del caso de David Sánchez frenó los interrogatorios internos a la UCO por considerarlos una injerencia
Un informe de la unidad remitido a la Audiencia Nacional relata que Beatriz Biedma ordenó a los agentes no revelar información de la causa. Las citaciones fueron anuladas, aunque la investigación interna continuó y se convocó al jefe de la UCO.
La juez Beatriz Biedma, instructora de la causa sobre David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ordenó a los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) que no facilitaran información sobre sus pesquisas en una investigación interna de la Guardia Civil por supuestas filtraciones. Según el informe enviado por la unidad al juez Santiago Pedraz, la magistrada consideró que esa actuación interfería en sus competencias y dispuso que cualquier petición de información se dirigiera a ella.
La intervención de Biedma llevó a anular las citaciones de los agentes que habían elaborado, supervisado y entregado al juzgado un documento incorporado a la causa. Habían sido convocados en la Dirección General de la Guardia Civil con la advertencia de que podían no declarar, no contestar preguntas y contar con asistencia letrada. La investigación reservada siguió abierta y se cursó una nueva citación, únicamente para el jefe de la UCO.
El relato figura en la documentación que la unidad remitió la semana pasada a Pedraz, instructor del caso Cloacas en la Audiencia Nacional. En esa causa se investiga si la cúpula de la Guardia Civil utilizó investigaciones internas para obstaculizar causas sensibles para el PSOE y el Gobierno. El juez solicitó detalles sobre dos informaciones reservadas después de la declaración como investigado del director adjunto operativo, Manuel Llamas.
La investigación interna relacionada con el caso de David Sánchez se abrió tras publicarse en noviembre de 2024 la dirección de correo de Presidencia del Gobierno de Begoña Gómez. La UCO había localizado mensajes entre ambos entre los correos de la Diputación de Badajoz y comunicado a Biedma que no los consideraba relevantes. La juez respondió que le correspondía decidir su relevancia y los mensajes permanecieron en la causa.
La dirección apareció después en una guía elaborada por la UCO para facilitar a la magistrada el manejo del material. Biedma ordenó notificarla a las partes y el documento terminó en la prensa. Según la unidad, la investigación reservada acabó archivándose por circunstancias que sus superiores ya conocían antes de abrirla: la guía había sido generada por una herramienta informática y su distribución a las partes respondía a una decisión judicial. Ambos extremos constaban en una nota del 29 de noviembre de 2024.
El informe vincula este episodio con las tensiones surgidas en julio de aquel año por la petición de los correos de David Sánchez. Según la UCO, el entonces director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, consideró la diligencia malintencionada y prospectiva y ordenó que concluyera sin hallazgos. El teniente coronel Antonio Balas, responsable del departamento que llevaba el caso, asumió directamente la investigación para proteger a sus subordinados, recoge el escrito.
La unidad atribuye también a Llamas una instrucción posterior para que mantuviera un papel pasivo en esas pesquisas. En su comunicación a Pedraz, la UCO señala que Biedma había reivindicado su competencia exclusiva para determinar qué personas y elementos eran pertinentes para la investigación judicial.
Fuente: elmundo.es · leer el original
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