Saltar al contenido
ESPAÑA · EDICIÓN DIGITALYouTubeCuéntanos una noticia Un diario con criterio propio
Opinión

La cercanía de Sánchez en RTVE no sustituye la rendición de cuentas

La televisión pública puede entrevistar al presidente del Gobierno en un programa de entretenimiento, pero la familiaridad del formato no debe desplazar las preguntas sobre el ejercicio del poder.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

Fecha original:

Plató de televisión contemporáneo vacío, con dos sillones de entrevista, cámaras y focos encendidos, ambiente realista, sin logotipos ni personas reconocibles.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

La presencia de Pedro Sánchez en La Revuelta plantea una cuestión que va más allá de las bromas de David Broncano: qué debe ofrecer una televisión pública cuando recibe al jefe del Ejecutivo. El entretenimiento es una opción legítima; convertir la cercanía personal en el principal criterio para valorar una entrevista política sería una renuncia a la exigencia informativa.

No hay motivo para reprochar a un invitado que hable voluntariamente de su intimidad. Tampoco corresponde exigir que todos los programas adopten el formato de un interrogatorio parlamentario. El problema aparece cuando la conversación personal ocupa el espacio que necesita la explicación de decisiones, responsabilidades y controversias de interés público.

Durante la entrevista se abordaron casos de corrupción relacionados con el PSOE, el Gobierno y la familia del presidente. Preguntar por ellos no equivale a dar por probadas las acusaciones. Precisamente, una entrevista rigurosa debe distinguir entre sospechas, investigaciones y resoluciones, y permitir al afectado responder sin convertir su versión en una conclusión indiscutible.

Ese equilibrio no depende de la hostilidad del entrevistador. Una pregunta amable puede ser precisa y una pregunta agresiva puede resultar vacía. Lo decisivo es concretar qué se pregunta, escuchar la respuesta y repreguntar cuando esta elude el asunto. El humor no impide ninguna de esas tareas.

La obligación de servicio público tampoco exige excluir a los gobernantes de los espacios populares. Exige que el acceso a esos espacios no funcione como una dispensa de responsabilidad. Para el ciudadano, conocer el carácter de quien gobierna puede tener interés, pero no reemplaza conocer sus explicaciones sobre lo que hace desde el poder.

La distinción importa porque humanizar a un dirigente y fiscalizarlo son funciones compatibles. En su conversación con Broncano, Sánchez también describió como activa y saludable la vida sexual que comparte con su esposa, Begoña Gómez.

Fuente: Libertad Digital · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa. Este artículo es una pieza de opinión.

Nuestro método
¿Has visto un error? Comunícanoslo

Comentarios (0)

Cargando comentarios…