IG Metall y el comité de Volkswagen critican al jefe de Audi por participar en un mitin de Trump
Los representantes de los trabajadores cuestionan la neutralidad política de Gernot Döllner mientras reclaman garantías para las fábricas alemanas. El directivo defiende su intervención por el interés estratégico de Estados Unidos para Audi.
La presidenta del sindicato IG Metall, Christiane Benner, y la presidenta del comité de empresa de Volkswagen, Daniela Cavallo, han censurado la participación del consejero delegado de Audi, Gernot Döllner, en un acto electoral de Donald Trump en Georgia. Benner sostiene que su intervención vulnera las normas internas de neutralidad política de la compañía ante unas elecciones.
Döllner había viajado a Estados Unidos con el director de Producción de Audi, Gerd Walker, para avanzar en las negociaciones sobre una fábrica. A ambos se les pidió que presentaran públicamente sus planes junto a Trump. El consejero delegado justifica su presencia por el interés de la empresa y por la importancia económica y estratégica del mercado estadounidense.
El proyecto contempla la primera factoría de Audi en Estados Unidos, con una inversión prevista de 4.200 millones de dólares —3.600 millones de euros— y la creación de 4.500 puestos de trabajo. La planta se ubicaría en Georgia y estaría especializada en todocaminos de gama alta para el consumidor norteamericano, dentro de una estrategia de producción local frente a las barreras arancelarias.
Benner recordó que los representantes de los trabajadores llevan meses reclamando seguridad para las plantas alemanas y una estrategia clara para Norteamérica. También subrayó que la decisión definitiva sobre la construcción de la fábrica estadounidense debe recibir la aprobación del consejo de supervisión de Volkswagen, matriz de Audi.
Para los empleados en Alemania, el debate coincide con los planes de reestructuración y la incertidumbre sobre instalaciones como Neckarsulm. Allí, la fabricación de los modelos A5 y A6 se detendrá en 2033, sin que Audi haya anunciado nuevos proyectos para la planta.
Cavallo reprochó a Döllner que participara activamente en una campaña electoral después de unas intervenciones que calificó de racistas, sexistas, xenófobas, tránsfobas y contrarias a la democracia.
Las críticas también alcanzaron al ámbito político. El presidente de Baja Sajonia, Olaf Lies, consideró que una fábrica en Estados Unidos podría ser estratégicamente acertada, pero rechazó un acto de campaña como escenario para anunciarla. El dirigente del SPD Tim Klüssendorf acusó a Döllner de recompensar la política arancelaria de Trump y pidió consecuencias dentro de Volkswagen. El dirigente de Die Linke Luigi Pantisano reclamó su dimisión.
Fuente: Libertad Digital · leer el original
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