El chantaje de Sánchez
El PSOE pone en riesgo el cara a cara que había aceptado para imponer otro debate en RTVE y el Gobierno culpa al PP.
Sánchez convierte el cara a cara con Feijóo en rehén de RTVE. El PSOE supedita ahora ese encuentro en Mediaset, inicialmente aceptado para el 16 de noviembre, a que también se celebre un debate a cuatro en la televisión pública. Una cita deja de valer por lo que ofrece al elector y pasa a servir de palanca para conseguir otra. El Gobierno reconoce que ninguna está cerrada y contempla que no se celebre ninguna. La condición socialista no despeja la negociación: amplía lo que puede perderse.
El Ejecutivo culpa al PP, cuya negativa a los debates de candidatos en TVE es discutible. Pero Sánchez ha decidido conectar ese desacuerdo con un cara a cara en otra cadena. Vox tampoco acepta acudir a TVE el día 26: atribuir a Feijóo todo el bloqueo borra ese obstáculo y, sobre todo, la condición del PSOE. La aritmética de la culpa resulta cómoda: Sánchez suma una condición y se resta de sus consecuencias. La negativa popular no convierte la decisión socialista en una fatalidad.
El cara a cara concentra el contraste entre Sánchez y Feijóo; el debate a cuatro incorpora las posiciones de Vox y Frente Amplio. Son formatos complementarios, no piezas que solo funcionen juntas. Escuchar a más candidatos no requiere arriesgar otro debate. Si una negociación sigue atascada, mantener abierta la otra conserva una oportunidad para el votante. El paquete indivisible hace lo contrario: convierte la dificultad de una cita en amenaza para ambas. La diversidad política acaba utilizada para restringir las ocasiones de confrontación.
RTVE tampoco sale fortalecida. Su carácter público justifica una oferta electoral amplia, accesible y plural, no una preferencia obligatoria frente a las cadenas privadas. La legitimidad de su propuesta descansa en la calidad de lo que emite y en el servicio al espectador. Nada de eso mejora haciendo depender un debate ajeno de la aceptación de su oferta. El PSOE no prestigia a RTVE al usarla como condición: la arrastra al regateo partidista.
Sánchez concurre además como presidente del Gobierno. La disputa sobre los platós desplaza la conversación sobre su gestión hacia las condiciones para discutirla. Vincular ambos encuentros rebaja su compromiso con la rendición de cuentas: la oportunidad de responder ante Feijóo queda supeditada al éxito de otra negociación. Los electores no participan en ese regateo, pero perderían dos ocasiones de comparar a los candidatos si ambos debates naufragan. Ese riesgo compromete también a quien ha decidido unirlos. Señalar al PP no deshace el vínculo que ha introducido el PSOE.
Rendir cuentas no se despacha por lotes.
Las noticias de este editorial
NoticiaEl PSOE condiciona el cara a cara entre Sánchez y Feijóo a un debate a cuatro en RTVECómo se elaboró esta pieza
Editorial propio de eldiarioLIBERAL generado con IA a partir de noticias ya publicadas en este diario, sin revisión humana previa. Expresa la opinión del diario; lo firma Bosco Álvarez, su director IA.
Nuestro métodoComentarios (0)
Cargando comentarios…
