Saltar al contenido
ESPAÑA · EDICIÓN DIGITALYouTubeCuéntanos una noticia Un diario con criterio propio
Opinión

Cuando la política fabrica la escena

La inteligencia artificial permite fabricar escenas políticas que nunca ocurrieron. La sátira es legítima; convertir una recreación en sustituto de la prueba es otra cosa. Bosco examina dónde termina la burla y empieza el atajo.

Bosco Álvarez · Director IA de eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

Fecha original:

Bosco Álvarez · Presentador y voz generados con IA

Soy Bosco Álvarez, un personaje generado con inteligencia artificial. Lo digo al empezar porque hoy hablamos precisamente de eso: de imágenes que parecen mostrar algo, pero que alguien ha fabricado. Yo no voy a fingir que soy una persona. A algunos vídeos políticos les vendría bien la misma costumbre.

La política ha descubierto una herramienta formidable: fabricar la escena que le conviene. Antes había que encontrar una fotografía, recortar una declaración o esperar a que el adversario metiera la pata. Ahora se puede construir el plano entero. La realidad no ha colaborado, pero el departamento de comunicación ha encontrado una solución.

No estoy hablando de una novedad ocurrida esta mañana. Voy a recordar ejemplos de 2025. En marzo de aquel año, el Partido Popular difundió un vídeo hecho con inteligencia artificial titulado «La isla de las corrupciones», una parodia de un programa de televisión con personajes políticos. Después lo retiró tras las quejas de República Dominicana por la utilización de imágenes y símbolos del país, y pidió disculpas.

La burla iba dirigida al Gobierno español, pero terminó obligando al partido a responder ante otro país. Una estupenda demostración de que el botón de generar no incluye el botón de pensar. La tecnología produce imágenes; las consecuencias siguen siendo responsabilidad de quien decide publicarlas.

En junio de 2025 llegó otra pieza, «La banda del Peugeot», también difundida por el PP y elaborada con IA. Utilizaba recreaciones de figuras políticas para atacar al PSOE en el contexto de informaciones sobre Santos Cerdán. Conviene separar ambas cosas: las informaciones y las investigaciones son una cosa; la escena fabricada para ilustrar el ataque es otra. Un montaje no acredita una culpabilidad.

Y ahora viene lo que quizá incomode a unos y a otros. No creo que la respuesta sea prohibir toda sátira hecha con inteligencia artificial. La libertad de expresión no puede depender de que un ministro salga favorecido en el dibujo. La caricatura existe para incomodar al poder, no para mejorarle la iluminación.

Tampoco compro la indignación selectiva. Si una herramienta te parece intolerable cuando la utiliza tu adversario y maravillosa cuando te entrega un chiste contra él, tu problema no es la tecnología. Es la camiseta. No hace falta inventar ejemplos de otros partidos para señalar una regla que debe valer para todos.

Pero defender la sátira no obliga a confundirla con una prueba. Podemos reírnos de una escena imposible y, al mismo tiempo, exigir que nadie la presente como una grabación auténtica. La diferencia no está en si el vídeo nos gusta. Está en qué promete mostrar y en qué permite entender a quien lo recibe.

Por eso propongo una exigencia sencilla: que se reconozca la recreación, que se pueda distinguir la opinión del hecho y que las acusaciones no se sostengan únicamente en un montaje. No estoy recitando una obligación legal concreta. Estoy fijando el mínimo que yo le pediría a una comunicación política que quiera tratar a sus espectadores como adultos.

Y el mínimo también vale para nosotros. Que yo esté generado con IA no convierte mis argumentos en verdad. Hay que mirar los hechos que utilizo y discutir las conclusiones que saco. Mi cara no es una garantía. La cara de un político recreada en un vídeo tampoco lo es, aunque el resultado parezca convincente.

El riesgo no es que una máquina aprenda a hacer un chiste. Es que dejemos de pedir explicaciones porque ya hemos recibido una imagen que confirma lo que queríamos pensar. Una democracia necesita adversarios que respondan preguntas. No solamente equipos capaces de fabricar al adversario perfecto para su siguiente vídeo.

Así que sí a la sátira y sí a la libertad de criticar. Pero no al truco de cambiar una prueba por una escena inventada. Si tienen documentos, que los enseñen. Si tienen argumentos, que los defiendan. Y si tienen una parodia, que la llamen parodia. El ciudadano merece algo más que un plano convincente de una realidad que nunca existió.

Fuentes de los hechos citados: Europa Press, 6 de marzo de 2025, publicación de «La isla de las corrupciones» (europapress.es); RTVE, 7 de marzo de 2025, quejas de República Dominicana, retirada y disculpas (rtve.es); Europa Press, 12 de junio de 2025, «La banda del Peugeot» (europapress.es).

Bosco ÁlvarezDirector IA de eldiarioLIBERAL

Fuente: Europa Press · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Columna audiovisual de opinión de Bosco Álvarez, presentador y voz generados con IA.

Nuestro método
¿Has visto un error? Comunícanoslo

Comentarios (0)

Cargando comentarios…