Carlos III afronta las exigencias caribeñas de reparación por la esclavitud en la cumbre de la Commonwealth
Jamaica encabeza las reclamaciones de compensaciones económicas a Londres y de una disculpa del monarca por el papel de la Corona. El primer ministro británico, Andy Burnham, se abre a una petición formal de perdón, pero rechaza los pagos.
Las demandas de reparación por la trata de esclavos acompañan a Carlos III hasta Antigua y Barbuda, donde este 2 de noviembre comienza la 28ª cumbre de jefes de Gobierno de la Commonwealth. Jamaica y otras naciones caribeñas reclaman al Reino Unido compensaciones económicas y al soberano una petición de perdón por la participación de la Monarquía británica en el comercio de personas esclavizadas.
El Palacio de Buckingham adelantó el domingo que el rey abordará con franqueza y pesar el sufrimiento que sigue provocando la trata transatlántica. El anuncio llega después de las críticas recibidas durante sus visitas a Bahamas y Guyana por considerar insuficiente su respuesta a estas reclamaciones.
La posición del Gobierno británico distingue entre el reconocimiento institucional y las compensaciones. Burnham se ha mostrado por primera vez dispuesto a considerar una disculpa formal del Reino Unido, un cambio respecto a la postura de los sucesivos ejecutivos. Sin embargo, sostiene que las reparaciones económicas no son la respuesta adecuada y que los británicos actuales no deben ser responsabilizados por injusticias históricas en las que no participaron personalmente.
Jamaica ha llevado su reclamación también al terreno jurídico. Semanas antes de la cumbre, solicitó al monarca que remitiera varias preguntas sobre la responsabilidad británica en la esclavitud a la comisión del Consejo Privado que actúa como máximo tribunal para antiguas colonias vinculadas al sistema judicial del Reino Unido. La petición busca que ese órgano examine la cuestión; no constituye una resolución sobre las responsabilidades reclamadas.
La reunión congrega a los dirigentes de una organización de 56 países, integrada principalmente por naciones relacionadas con el antiguo Imperio británico. Tanto la Corona como el Gobierno temen que la disputa sobre las reparaciones desplace los demás asuntos de la agenda, cuando Londres busca reforzar sus relaciones dentro de la Commonwealth.
Durante su paso por Nassau, Carlos III defendió la necesidad de reconocer el sufrimiento y las injusticias del pasado. En Guyana visitó el Parque de la Independencia de Georgetown, escenario de un levantamiento de personas esclavizadas en 1823 que fue reprimido por las autoridades coloniales británicas.
Las reclamaciones incluyen el tratamiento económico que recibió la abolición. Gran Bretaña prohibió el comercio de esclavos en 1807 y la esclavitud en sus dominios en 1834. La legislación abolicionista estableció compensaciones para los propietarios británicos de plantaciones, y el Reino Unido no terminó de saldar la deuda contraída para financiar aquellos pagos hasta 2015.
Fuente: elmundo.es · leer el original
Cómo se elaboró esta pieza
Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.
Nuestro métodoComentarios (0)
Cargando comentarios…
