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Sociedad

Hallan indicios químicos de sangre en un dinosaurio de 115 millones de años

Un equipo liderado por la Universidad Curtin de Australia identifica estructuras similares a glóbulos rojos junto a señales moleculares relacionadas con el hemo, un componente de la hemoglobina.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

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Primer plano realista de un hueso fósil parcialmente integrado en una matriz de roca sobre una mesa de laboratorio de paleontología, con una lupa binocular y material de análisis al fondo, sin personas ni recreaciones de sangre.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

Los huesos de un Aratasaurus museunacionali de 115 millones de años conservan microestructuras fosilizadas similares a glóbulos rojos y evidencias químicas relacionadas con el hemo. El hallazgo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, combina el análisis de la forma de estas estructuras con señales moleculares que respaldan su identificación como restos sanguíneos.

La investigación está liderada por Kliti Grice, profesora de geoquímica orgánica de la Universidad Curtin, en Perth. Según la investigadora, es el primer estudio que documenta conjuntamente estructuras de este tipo y evidencias químicas in situ relacionadas con el hemo en un fósil de dinosaurio. Este compuesto forma parte de la hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno en la sangre.

El equipo localizó las microestructuras esféricas mineralizadas en los canales vasculares de los huesos de las extremidades posteriores. Las señales moleculares del interior del hueso eran distintas de las detectadas en la capa microbiana que rodeaba el fósil, una diferencia que respalda que los biomarcadores procedían del propio hueso y no de contaminación externa.

Los análisis también identificaron aminoácidos relacionados con el colágeno, una proteína estructural presente en los huesos y otros tejidos animales. Para estudiar los restos, los investigadores combinaron técnicas de obtención de imágenes con análisis espectroscópicos y moleculares.

La conservación durante un periodo tan prolongado constituye una de las principales cuestiones del trabajo, porque las células, los tejidos blandos y las biomoléculas suelen degradarse rápidamente tras la muerte. El equipo considera que el dinosaurio quedó enterrado poco después de morir en un entorno rico en microorganismos y con poco oxígeno.

A esas condiciones se habría sumado la mineralización posterior. Los investigadores observaron una asociación constante entre las estructuras similares a glóbulos rojos y el óxido de manganeso, incluida la presencia del mineral hausmannita. Según su interpretación, esa combinación pudo favorecer una preservación excepcional.

Los resultados sugieren que algunas moléculas biológicas pueden persistir durante escalas de tiempo extraordinariamente largas. Grice plantea que otros fósiles conservados en museos podrían contener información molecular relevante aunque, como ocurre con el hueso analizado, su aspecto externo no resulte extraordinario.

En el estudio participaron también investigadores de la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marino-Terrestre, el Museo Nacional de Brasil, la Universidad Regional de Cariri y la Universidad Johns Hopkins.

Fuente: elmundo.es · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

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