El apoyo psicológico en Urda se amplía a los equipos que intervienen en el accidente ferroviario
Los especialistas atienden también a los profesionales que acumulan más de 24 horas sobre el terreno, mientras mantienen la asistencia a las familias de las víctimas.
Los equipos de psicología de emergencias desplegados en el puesto de mando avanzado de Urda (Toledo) han extendido su atención a los guardias civiles, policías y militares que participan en el operativo del accidente ferroviario. Tras una primera jornada centrada en las familias, el dispositivo incorpora el acompañamiento a los intervinientes afectados por el agotamiento y la dureza de las tareas.
La psicóloga de emergencias Teresa Marín explicó desde el lugar del siniestro que esta asistencia busca proteger la salud mental de quienes trabajan en la emergencia, también cuando terminan su servicio. En el momento de su intervención, al día siguiente de la colisión, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, había confirmado 69 fallecidos, tras la muerte de otra víctima en el hospital.
Marín describió cómo el sentido del deber puede llevar a estos profesionales a relegar su cansancio físico y emocional. Según la especialista, durante la actuación pueden producirse disociaciones momentáneas que les permiten concentrarse en el trabajo sin atender a lo que están sintiendo.
Esa respuesta durante la emergencia no elimina el impacto posterior, advirtió. Al concluir el turno y reducirse la tensión, pueden aflorar las emociones acumuladas. Por eso, el acompañamiento también se dirige a ese momento, con recomendaciones para reconducir los pensamientos y evitar que giren de forma repetitiva alrededor de lo visto o sentido.
La asistencia a los intervinientes se suma a la atención ininterrumpida a familiares de fallecidos y a personas que buscan a allegados que viajaban en los trenes. Para estas familias, el dispositivo ofrece apoyo psicológico mientras esperan noticias sobre su paradero o identificación.
La portavoz de la Guardia Civil en la zona, Llanos Olivares, informó de que cerca de 900 efectivos del instituto armado se habían desplazado al lugar, con rotaciones continuas y actuaciones por tierra y aire. La Unidad Militar de Emergencias había elevado su despliegue a 250 efectivos y 85 medios técnicos.
Además de las tareas entre los restos de los vagones, la Guardia Civil trabaja en la recogida y el cotejo de muestras de ADN para identificar a los fallecidos, una labor que requiere mantener el contacto con sus familiares.
Fuente: Libertad Digital · leer el original
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