Saltar al contenido
ESPAÑA · EDICIÓN DIGITALYouTubeCuéntanos una noticia Un diario con criterio propio
Cultura

Un armario de Pompeya conserva 38 monedas y un collar de amuletos infantiles desde la erupción

El hallazgo en la casa conocida como de Cornelius Maximus reúne cosméticos, utensilios domésticos y objetos de protección infantil que permiten estudiar la vida cotidiana antes de la destrucción de la ciudad en el año 79.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

Fecha original:

Interior de una vivienda excavada en Pompeya, con restos de pinturas murales y una mesa de conservación arqueológica donde reposan monedas de bronce, pequeños amuletos perforados y recipientes antiguos, sin personas.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

Los arqueólogos han encontrado en una vivienda de Pompeya los objetos guardados en un armario que permanecieron allí desde la erupción del Vesubio. Entre las pertenencias hay una cesta con 38 monedas de bronce, accesorios de cuidado personal y un collar compuesto por al menos veinticuatro miniaturas que los investigadores identifican como amuletos infantiles.

El mueble estaba en la casa conocida como de Cornelius Maximus, situada en la Vía de la Abundancia, una de las principales calles de la ciudad romana. La atribución de la vivienda a ese personaje se basa en unas inscripciones que ya no son visibles y que los expertos mantienen con reservas. No se ha podido determinar la identidad de quienes guardaron allí sus pertenencias ni cuál fue su destino.

El collar reúne piezas de fayenza, hueso, pasta vítrea y cristal de roca, perforadas para poder colgarlas. Representan manos, pies, piñas, racimos de uvas y divinidades, entre las que se reconocen Bes, protector del hogar, y Mercurio, dios del comercio en la mitología romana.

Los investigadores del Parque Arqueológico de Pompeya interpretan estas miniaturas como crepundia: amuletos que se colocaban a los niños para protegerlos y cuyo sonido permitía oír sus movimientos. Algunos adultos los conservaban como recuerdos de la infancia. En este caso, estaban guardados en una bolsa de tela dentro del armario, una circunstancia que lleva a los especialistas a atribuirles un valor sentimental.

Las 38 monedas aparecieron en una pequeña cesta que, según los arqueólogos, podría haber funcionado como un monedero doméstico para los gastos cotidianos. También se encontraron pesas de plomo, probablemente vinculadas a alguna actividad comercial de compraventa, en una caja de madera de la que apenas quedan restos.

Otro conjunto de piezas está relacionado con el cuidado personal y los investigadores creen que perteneció a una mujer. Incluye unas pinzas, un recipiente para mezclar cosméticos y un frasco de vidrio para bálsamos. Completan el hallazgo un quemador de perfumes, una lámpara de bronce y vasijas y ollas de bronce, vidrio y cerámica.

El director del Parque Arqueológico, Gabriel Zuchtriegel, destaca que el interés del descubrimiento reside en estudiar conjuntamente los hábitos personales, el trabajo y los recuerdos de los habitantes de la casa. Aunque la conservación de las piezas no es óptima y no permite reconstruir con certeza sus identidades, los objetos aportan información sobre su vida cotidiana.

La vivienda comenzó a excavarse en 1912, pero hasta esta intervención los trabajos no habían avanzado más allá de la fachada. La estancia del armario estaba decorada con pinturas murales del IV estilo pompeyano, atribuidas al taller artístico de la vía de Castricio. En el momento de la erupción se estaban realizando obras en la casa.

Fuente: elpais.com · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

Nuestro método
¿Has visto un error? Comunícanoslo

Comentarios (0)

Cargando comentarios…