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Internacional

Soldados amputados en Ucrania optan por seguir en el Ejército

La fundación Protez proporciona prótesis y rehabilitación a militares que deciden continuar en servicio tras sufrir heridas graves. Su lista de espera supera las 1.800 personas en un país con escasez de especialistas.

eldiarioLIBERAL

Publicado: · Contenido generado con IA

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Interior de una sala de rehabilitación con barras paralelas, una prótesis de pierna de carbono junto a un banco y moldes de yeso en una mesa de trabajo, luz natural y sin personas reconocibles.
Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental del hecho.

Viktor ha firmado un nuevo contrato para seguir sirviendo en su unidad de las Fuerzas Armadas de Ucrania después de perder una pierna. En una sala de rehabilitación de la fundación Protez prueba por primera vez una prótesis biónica, tras meses utilizando una mecánica. Su decisión, explica, responde a que la guerra continúa y quiere seguir aportando lo que pueda.

Fue herido hace un año, cuando se ofreció voluntario para rescatar a un compañero alcanzado por un dron. Al llegar al lugar en un vehículo, una bomba trampa alcanzó al equipo. El militar al que iban a evacuar conservó la pierna; Viktor perdió la suya.

Otros soldados buscan formas de continuar en servicio desde la retaguardia. Ruslan Knysh, de 20 años, perdió las cuatro extremidades por una mina y se entrena para operar vehículos terrestres no tripulados con un controlador de mentón adaptado.

María Yurina, responsable de Protez en Ucrania, explica que la organización debe mantener las prótesis en condiciones de uso también cuando los militares deciden regresar al combate. El seguimiento es constante: una prótesis de adulto necesita dos o tres revisiones anuales, mientras que la de un niño en crecimiento requiere siete u ocho actualizaciones cada año.

La clínica atiende a unos 25 pacientes al día. Mientras unos realizan ejercicios de rehabilitación, los técnicos preparan moldes de yeso y ajustan los dispositivos de quienes empiezan a utilizarlos. Algunas prótesis pueden costar alrededor de 30.000 euros. Yurina asegura que el aumento de pacientes obliga a ampliar la capacidad de los centros.

La dimensión de las amputaciones no tiene un balance exacto. El ministro de Política Social, Denís Uliutin, cifra en más de 44.000 las personas que han recibido prótesis a cargo del Estado desde 2022. El programa de 2026 dispone de casi 190 millones de dólares, pero la atención también está condicionada por la falta de protésicos especializados y de capacidad industrial.

La recuperación incluye el tratamiento del dolor y de las secuelas psicológicas. Un estudio de la Universidad Northwestern con 156 amputados ucranianos observó que, con una intervención temprana sobre el dolor y el trauma, el dolor medio descendió de 4,3 a 1,1 sobre diez en un año y la ansiedad se redujo a menos de la mitad.

Protez, fundada por ucranianos de la diáspora y con sede en Minnesota, ofrece prótesis gratuitas a militares, civiles y niños. En sus primeros años trasladaba a los pacientes a Estados Unidos; ahora cuenta también con clínicas en Transcarpatia y Kiev y construye una tercera a las afueras de la capital ucraniana.

La organización combina la atención de amputaciones complejas con la formación de protésicos y fisioterapeutas ucranianos. Hasta 2025 había colocado más de 2.000 prótesis a algo más de mil pacientes. Su lista de espera supera las 1.800 personas.

Fuente: elmundo.es · leer el original

Cómo se elaboró esta pieza

Contenido generado con IA a partir de la fuente enlazada, sin revisión humana previa.

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